Revista Conciencia
EDUCACIÓN TRASCENDENTAL Vs EDUCACIÓN MATERIALISTA
En el presente, el tema de los valores humanos está perdido en la relatividad del pensamiento individual, debido a que no hay una autoridad estándar que todos acepten por igual, aun si el deseo de practicarlos fuera débil. La presente así llamada educación está principalmente basada en còmo ganarse el sustento lo más profesionalmente posible. La prosperidad económica es la base de la felicidad humana y el estatus social. Las buenas cualidades, las virtudes, las cualidades de orden espiritual y el teísmo, de una o otra forma, se les ha ido dando una posición secundaria. Pero vemos mundialmente que este tipo de doctrina no ha traído verdadera felicidad como incentivo para poder existir en la vida. Los conflictos por asegurar la riqueza se ven en todos los niveles, tanto en menor como en mayor escala. Los crímenes por dinero son el pan de cada día. Cada vez que los casados se separan, sólo queda pelear por dinero. Las luchas en un país entre los entes gubernamentales por centralización o descentralización estatal de sus economías están centradas en dinero y corrupción. Los países se pelean entre sí sólo por dinero y así sucesivamente. Este es el espíritu materialista que reina mundialmente, y sólo los tontos creen ser felices cuando, fuera de este escenario, pueden intoxicarse colectivamente. A menos que la educación cambie dándosele más importancia a las cualidades que a las habilidades humanas, no habrá verdadera felicidad. Las escrituras Védicas pueden proveer este vacío y, además, presentar un tratado espiritual con carácter científico sobre el objeto de la vida humana.
Los vedas, no sólo contienen todo el conocimiento para todo lo referente al desarrollo material necesario para suplir las verdaderas necesidades humanas, como por ejemplo: ropa, casa, medicina y la misma educación para ganarse el sustento sin destruir el medio ambiente, y además contiene el conocimiento necesario para lograr la autorrealización espiritual en esta misma vida. La educación material presente está basada en especulación mental y conocimiento adquirido por experimentos, que cuando no es comprobado, entonces es ridículamente inútil. Todo el supuesto conocimiento educativo está siempre sujeto a cambio debido a nuevas teorías. Un grupo de así llamados hombres de ciencia escriben cientos de libros basados en cosas relativas: un tonto estudia como los animales se aparean y se devoran entre si; otro escarba la tierra; otro especula sobre la mente humana para ganar dinero; y otro especula cada día algo distinto acerca del espacio negro con estrellas que ve en el universo. Con todo esto se arman los pensum educativos y, de esta manera, antes de que un estudiante pueda llegar a hacer algo verdaderamente práctico relacionado con su futuro trabajo, tiene que perder años de estudio en tales temas. Este tipo de concepción educativa es el resultado de que la humanidad se ha separado de su propio aspecto espiritual, considerando que la felicidad está basada en el logro de tanta seguridad material como se posible. Todos tendremos que irnos de este planeta, dejando atrás tales logros, si hubo alguno. En un momento dado de la vida, aunque sea por unos segundos, nos volveremos conscientes de esto; entenderemos que pasamos toda la vida cultivando la ignorancia y pensando en cómo olvidar nuestra futura desaparición. Pero es en esta área donde los Vedas, las escrituras más antiguas que los escolásticos conocen, difieren de la educación materialista. Que tales escrituras sean antiguas, no significa que no sea aplicables hoy en día. Lo que sucede, de acuerdo a los Vedas mismos, es que los seres humanos, en un proceso de varios miles de años, se han alejado de la ciencia espiritual hasta llegar a lo que tenemos hoy en día: una jungla de malas concepciones que no solo producen grandes fabricas generadoras de enormes cantidades de contaminación ambiental, sino de violencia, depresión y ansiedades. Los Vedas sin embargo, aun sin descartar el que una persona se gane el pan de cada día simple o profesionalmente, y sin descartar su posibilidad de prosperidad material, no apuntan, sin embargo, hacia la prosperidad material como la meta de la vida humana. Los vedas nos enseñan, mas bien, que la meta de la vida humana se encierra en la búsqueda de los verdaderos problemas de esta vida. Estos problemas se describen en los vedas como: ¿quien soy verdaderamente? ¿Soy cuerpo o soy el que le de vida al cuerpo? ¿Por qué entré en existencia si no la busqué ? ¿Surgió está creación de la nada sin ningún propósito real? Y si Dios existe ¿cuál es mi relación con El? La humanidad pasa por alto estas preguntas, aun cuando la muerte es tanto inminente como indeseable. Pero el centro primordial de la educación en las escrituras védicas apunta precisamente hacia las respuestas a estas preguntas, y educación significa conocer los valores espirituales de la vida, es decir, ser educado significa que un ser humano es docto y dedicado primordialmente a la autorrealización; es alguien que por estudio de los vedas y aceptación de un maestro espiritual ha podido entender que él es el alma eterna, que la muerte es sólo un cambio de cuerpo, que existe un plano eterno lleno de conocimiento, bienaventuranza y eternidad lleno de ilimitadas almas, y que existe Krishna (Dios) quien es el creador relacionándose amorosamente con todas esas almas en un continuo fluir de pasatiempos ilimitados. Además, hay algo muy especial del conocimiento védico: el estudiante no tiene que convertirse en un empírico esforzándose arduamente para encontrar dicho conocimiento. Este conocimiento ya está ahí revelado por la suprema personalidad de Dios para el beneficio de todas las almas condicionadas que deseen elevarse a la plataforma espiritual. Debido a esto, el estudiante no necesita esforzarse por información, sino por transformación. Por ejemplo, en el Bhagavad Gita (La Canción de la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krishna) el mismo Señor hace la siguiente declaración: --- Conoce esto como el rey de los secretos, el rey del conocimiento supremo, puro e imperecedero. Es conocido como el entendimiento directo (por aquel que está ansioso de servirme a Mí), es la perfección de la religión y muy fácil de practicar. Bhagavad Gita, Cap. 9, Texto 2 Traducción rendida del original en sánscrito al inglés por su Divina Gracia Srila Bhakti Raksak Sridhara Dev, Goswami Maharaj. Este verso es extraído de entre los setecientos versos de los cuales está compuesto todo el conocimiento del Bhagavad gita. Pero este verso es una descripción de la base primordial del conocimiento espiritual como nucleo vital de la verdadera educación para la humanidad. La descripción se hace nueve capítulos después de que la suprema personalidad de Dios Krishna expone todo el ABC filosófico y científico para entender el significado y objetivo de la vida humana. Por ejemplo, de los primeros capítulos encontramos versos como los siguientes, 12- Nunca hubo un tiempo en que tú, Yo, o todos estos reyes no existiéramos. Así como existimos en el presente, hemos existido en el pasado, y continuaremos existiendo en el futuro. 13- Así como la entidad viviente pasa por los cambios corporales de la niñez a la juventud y luego a la vejez, similarmente, obtiene otro cuerpo al momento de la muerte. El hombre sabio no es confundido por esto. 14- Oh hijo de Kunti, la ocupación de los sentidos en sus objetos produce la sensación de frío, calor, placer y dolor. Pero estos efectos son temporales; ellos van y vienen. Por lo tanto, oh Bharata, debes tolerarlos. 15- Oh noble entre los hombres! la persona que es ecuánime ante placer y la aflicción y que permanece imperturbable por las experiencias de los sentidos, es sin duda merecedora de la inmortalidad. Bhagavad Gita, Cap. 2, textos 12, 13, 14,15 Traducción rendida del original en sánscrito al inglés por su Divina Gracia Srila Bhakti Raksak Sridhara Dev, Goswami Maharaj. De esta manera, en el Bhagavad gita, en virtud de lo perecedero del cuerpo y nuestra corta estadía por este mundo, exponen científicamente que nosotros realmente ya somos eternos. Entender esto y ajustar nuestra vida de tal manera que podamos prepararnos para regresar a casa, regresar a Dios, es la conclusión del conocimiento. Y el método para comprobar esta verdad se llama bhakti yoga, o la ciencia de la devoción. La ciencia de la devoción nos propone cómo vencer a estos enemigos que componen la ignorancia, tales como la muerte, el apego a nuestro cuerpo y al cuerpo de los demás, el apego por permanecer en un mundo el cual tendremos que abandonar por la fuerza, la ceguera de no poder ver al alma eterna habitando en todos los seres vivientes, la falta de visión para percibir la morada eterna la cual es nuestra verdadera residencia. En verdad solo se requiere algo de sensatez para aceptar estas verdades. No es una exposición fatalista, sino una verdad destinada a que despertemos del paraíso de tontos en el cual hemos caído. Pero, además, debido a esta ignorancia colectiva, la mal concepción sobre el propósito de la vida humana, hemos creado una cultura con una supuesta educación y placeres de la vida, que están destinado a hacer que nosotros no pensemos en los verdaderos problemas de la vida a solucionar. Y de entre esta ignorancia colectiva, resalta un grupo de así llamados inteligentes que nos dan un cheque posdatado para cobrar algún día en el futuro, el cual dice que algún día nos darán la vida eterna en este mundo.
Es más fácil entender la existencia espiritual mediante el conocimiento científico espiritual revelado por Sri Krishna, La Suprema Personalidad de Dios, que pretender quedarnos en este mundo, sólo porque hoy en día un grupo de mortales lo predican, los políticos mortales lo promueven, y la pobre masa ignorante lo acepta, sólo porque la ignorancia misma ha llegado a un punto en que buscar la solución eterna a nuestra existencia es algo para tontos. Los mortales sujetos al nacimiento, las enfermedades, la vejez y la muerte, se mofan de los mortales que han decidido vencer a tales enemigos mediante el conocimiento trascendental. Los vaisnavas, o aquellos educadores de orden espiritual, simplemente hacen una invitación a la humanidad para que intenten acercarse a su institución de enseñanza y traten de estudiar esta gran ciencia revelada en el Bhagavad gita. En general, se pueden decir que nosotros cada día quisiéramos tener alguna experiencia nueva y excitante. Por qué no considerar una experiencia de orden trascendental y opuesta a la vida convencional que ya hemos vivido, que todo el mundo vive. Como puede ser un pecado hacer nuestra vida más exclusiva, si exclusividad es la competencia diaria de la gente en general. Los vaisnavas, o los devotos de Krishna, luchan en el presente por establecer instituciones de enseñanza sistemática espiritual, donde la aceptación preliminar por fe no tiene espacio. Todas las respuestas ya están científica y lógicamente expuestas, y el visitante tiene el derecho de hacer todas las preguntas pertinentes hasta que esté completamente satisfecho. Bienvenidos.
|