Fundación Conciencia de Krishna

Revista Conciencia



DAR ES UN HONOR


amitaLa Fundación Conciencia de Krishna tiene como propósito intentar rescatar valores perdidos en la sociedad humana. Asumiendo que los valores más importantes en un ser humano son los internos, esto hace que la educación sea la única forma de recuperarlos. Por ejemplo: la filosofía de esta Fundación considera que uno de los grandes males de la sociedad humana es la idea que “ser bueno es no quitarle a nadie”. Esta línea de pensamiento es noble, pero es sólo un peldaño. Un humano más civilizado diría que ser bueno es pensar cómo hacer el bien a otros.


Cuando esto se plantea, todo el mundo puede entender que es razonable y lógico. Pero también… fácil de olvidar! En las escrituras Védicas (base filosófica de la Fundación), se dice que la caridad es la base de la prosperidad. Por ejemplo: supongamos que para diferentes necesidades las comunidades se organizaran para lograr propósitos verificables, y que todo el mundo aportará bajo la primicia de una cuota basada en él que está menos capacitado para aportar. Aún, lentamente, muchas necesidades comunitarias se podrían satisfacer.


Bajo este entendimiento, la fundación propone a los seres humanos practicar que es más elevado y civilizado dar que recibir. Por lo tanto, ejemplarmente, y de acuerdo con los mínimos recursos que la fundación recibe, se intenta hacer lo humanamente posible, pero con toda satisfacción. Por ejemplo: en el presente, con la voluntaria y honorable presencia de sus miembros, la fundación visita hospitales para dar alivio a estas personas en estado de reclusión e impedimentos físicos.


Otra actividad práctica de la Fundación es distribuir comida gratuita de clase vegetariana a mendigos y personas en general en algún estado de abandono, porque creemos que el hambre no es sólo el resultado de alguna negligencia personal o, de alguna ineficiencia de los gobiernos, sino del mal egoísta del ser humano, porque después de todo, los gobiernos son ocupados por humanos, y la negligencia se manifiesta de muchas formas, en mayor o menor escala, tanto en el que tiene poder como en el que no lo tiene.


Cabe incluir que esto lo hacen las asociaciones organizadas mucho más autónomas, porque no dependen de las condiciones fluctuantes del gobierno de turno, donde la satisfacción de nuestras necesidades se condiciona a una identificación política. Además debe aprenderse que las dádivas de los gobiernos hacia sus sociedades no es algo que hay que agradecer, si bien por educación y humildad uno generalmente expresa agradecimiento. Esto es debido a que los gobiernos son sostenidos con los impuestos pagados por los residentes, y los recursos en riqueza natural no son propiedad del estado, sino de la entera sociedad que habita entre sus linderos. Por lo tanto, las sociedades no tienen nada que agradecer a los gobiernos; sino exigirles que cumplan con sus deberes. Los gobiernos están obligados a entregar estos recursos en sus formas respectivas y correspondientes, sin que las sociedades se vean obligadas a tener identidad política para conseguirlos.


También está el aspecto espiritual de la Fundación, que es primordial ante todo. Esto tiene como propósito llevar también un matiz de alivio espiritual a todas estas personas en estados especiales. Cantos auspiciosos para el alma, tales como el mahamantra Hare Krishna, se entonan muy melodiosamente creando un alivio general en la mente de todos los que lo oyen. El área espiritual no puede estar desconectada de la labor social, porque va más allá de los inconvenientes transitorios del ser humano. Es, además, un crédito para la próxima vida. Por esto la Fundación proyecta otra variedad de programas con el objeto de introducir estos sonidos trascendentales, aun cuando los programas en sí son a largo plazo.


Las personas sensibles que deseen entender nuestra filosofía, aprender más sobre la Fundación y sus proyectos, etc, pueden comunicarse a través del teléfono 0212-7541257 o por la página www.fundacionck.com y hacer preguntas, o expresar su deseo de ayudar desinteresadamente.